La Pousada do Porto, Freixo Palace Hotel, fue inaugurada en octubre de 2009 y es la primera Pousada de Portugal establecida en la Ciudad Invicta.
La reconversión en la Pousada do Porto, integrada en un palacio declarado Monumento Nacional en 1910, fue dirigida por el arquitecto David Sinclair y la decoración corrió a cargo del arquitecto Jaime Morais. El edificio se encuentra a orillas el río Duero, cuyo nombre deriva de la afamada región vinícola de Portugal que data de la era romana.
Ubicado a solo unos kilómetros de la Capital Europea de la Cultura 2012, Guimarães, el Palacio do Freixo es un hermoso ejemplo del barroco civil portugués.
Caracterizado por su suntuosa construcción del siglo XVIII, la obra original es de la autoría del célebre arquitecto italiano Nicolau Nasoni. Nasoni fue uno de los arquitectos más importantes de la ciudad de Oporto y realizó una gran contribución a su patrimonio histórico, dentro del cual destaca la Torre de los Clérigos, sello de la ciudad. Cuando se construyó, esta torre, con 75 metros de altura, era el edificio más alto de Portugal.
Este emblemático palacio fue mandado construir por el deán de la catedral de Oporto, Jerónimo de Távora e Noronha, un señor acaudalado de entre el Duero y el Miño, responsable de la llegada del célebre arquitecto italiano a la ciudad de Oporto.
Más tarde el edificio y sus jardines fueron vendidos a Companhia Harmonia, que instaló aquí una fábrica de molienda, ampliada entre los años 50 y 60.
La Pousada do Porto consta de 2 edificios distintos que están comunicados: el del palacio, donde están el restaurante, el bar y las salas de estar y de reuniones; y el de la antigua fábrica de molienda Harmonia, donde están las 87 confortables habitaciones, algunas de ellas con estupendas vistas del río Duero.
Este hotel en Oporto ofrece en sus instalaciones un moderno spa en el que podrá relajarse con el baño turco, la piscina cubierta climatizada o la sauna, o bien con masajes corporales.
En el interior del palacio están las salas de los restaurantes, en las que la excelencia es prioritaria y donde se pueden degustar los sabores de la gastronomía portuguesa, con pequeños matices contemporáneos, siendo las sugerencias de la carta renovadas cada temporada. Las salas de estar y el bar también son espacios de confort y bienestar.
En el exterior encontrará los jardines, en los que destaca sobre todo la piscina y el antiguo pontón de embarque, una invitación irrechazable a pasar un final de tarde vigorizador. El acceso directo al río y a lo largo del paseo junto a la orilla permite a los huéspedes hacer uso de la zona ribereña fácilmente.
La Pousada do Porto se encuentra a unos 2 km de la estación de tren de Campanhã. El aeropuerto de Oporto está a 20 minutos en coche y el parking de la Pousada es gratuito.