La Pousada do Marão, São Gonçalo, fue la segunda Pousada en inaugurarse, en 1942, y fue construida con pizarra e integrada perfectamente en su entorno natural a 880 m de altitud.
Desde las ventanas y balcones de este hotel en Marão se contempla el increíble valle de la Serra do Marão y el valle del río Tâmega. Aquí mismo se encuentra el Parque Natural de Alvão, que en invierno está cubierto por un enorme manto de nieve, ofreciendo una imagen de extraordinaria belleza. En primavera, verano y otoño, disfrutará de un paisaje de cálidos colores.
Esta región se caracteriza por su enorme biodiversidad en cuanto a flora. Además de varias especies raras o endémicas, como el árnica o la azucena portuguesa, encontramos robles, abedules, acebos, castaños, espinos y muchas otras especies.
Desde la Pousada de São Gonçalo se pueden dar múltiples paseos por caminos de una incomparable belleza. También le recomendamos visitar el palacio de Mateus (Vila Real) que, además de su importancia arquitectónica, cuenta con un programa de actividades culturales de proyección internacional.
El misterio y las leyendas que encierra una antigua casa señorial tienen un aura única. Las 15 habitaciones son la simbiosis perfecta entre la armonía de un escenario natural único con elevados estándares de sofisticación y el confort y la decoración tradicional.
La Pousada dispone de un spa con servicio completo y de una piscina al aire libre con terraza y tumbonas, donde podrá relajarse también en la bañera de hidromasaje o en la sauna.
El restaurante de la Pousada tiene un menú típicamente serrano, que incluye platos como el cabrito de monte asado, el churrasco de ternera o el lomo de cerdo asado con hierbas del monte Marão, regados con una carta de valorados vinos regionales.
Las ciudades de Amarante y Vila Real se encuentran a unos 20 km del hotel.