Historia
Pousada São Bartolomeu:
Situada en el cerro del mismo nombre, se alza la recientemente remodelada y ampliada, la Pousada de São Bartolomeu, con una panorámica excepcional sobre el castillo de la ciudad de Braganza. Este castillo se remonta al siglo XII, época en que D. Sancho I concede a la ciudad su fuero.
Posteriormente, D. Fernando la ofrece como dote a una de sus cuñadas. Pasa definitivamente a formar parte de la Casa de Braganza al ser otorgada como ducado a un hijo natural de D. João I.
Lugar ideal para los amantes de la caza (jabalí, liebre, perdiz, etc.), así como para el turista en general, que encuentra por todo el noroeste trasmontano valiosos tesoros de fauna y flora.
Desde la Pousada de S. Bartolomeu se contempla una magnífica vista, que se extiende por toda la meseta. En la piscina podrá disfrutar de un magnífico atardecer, después de una visita turística por la ciudad y sus monumentos.
Consejo de Braganza:
Braganza, con una posición elevada estratégica, fue destinada a la edificación de varios fuertes antes de que Fernão Mendes, cuñado de D. Álfonso Henriques, construyese allí una ciudad amurallada en 1130.
Fue entonces llamada Brigantia. En su interior se encuentra el castillo de D. Sancho I, construido en 1187, con torres de vigía y homenaje, con muchas leyendas trágicas por haber sido refugio Doña Sancha, la infeliz esposa de Fernão Mendes, y sirviendo también de prisión para otras esposas.
Entre las murallas, se encuentra también la Domus Municipalis pentagonal del siglo XII, único modelo aún existente de la arquitectura románica civil en Portugal.
La ciudad dio su nombre a la última dinastía real portuguesa, descendiente de un hijo ilegítimo de D. João I, nombrado 1º Duque de Braganza en 1442.