Español
 
Estamos procesando su petición.
Por favor espere…
loading
Banner
Reserve online y pague sólo en la Pousada
Su tarjeta de crédito es sólo para garantizar la reserva

Pousada do Gerês - Amares, Sta. Maria do Bouro

Banner

Haga ya su reserva

start date end date
Miércoles Jueves
Nº de Noches: 1
   
 

 

Historia de la Pousada Sta. Maria do Bouro:

Los orígenes del Monasterio son oscuros. Se cree que un grupo de eremitas se reunía desde el siglo VIII o IX en la actual ubicación del Santuario de Nuestra Señora de la Abadía. Organizados en comunidades según la Orden de S. Bento, estos monjes ya residían en el Monasterio de Santa Maria de Bouro en 1180 ó 1182.

El Monasterio de Santa Maria de Bouro es un monasterio cisterciense, dependiente de la Abadía de Alcobaça en 1195, apareciendo por primera vez en las Actas del Capítulo General en 1208.

La Orden del Císter surge de una reforma de la Orden de S. Bento realizada por S. Roberto, fundador de la Abadía de Císter en 1098. Esta reforma tenía como finalidad el retorno a la sencillez y al puritanismo iniciales. Todos los monasterios debían ser edificados en emplazamientos desiertos para respetar el voto de silencio. Otro aspecto de la reforma fue el cambio del color del hábito, de negro a blanco.

El Monasterio de Santa Maria de Bouro prosperó rápidamente: era rico, bien dotado y gozaba de la protección real y, a finales del siglo XVI, la comunidad religiosa de Bouro contaba con 33 religiosos.

En 1834, un decreto clausura las abadías de monjes y sus habitantes son expulsados. El monasterio fue entonces vendido en subasta pública. La Iglesia fue asignada al servicio parroquial y los edificios de la orden cayeron en ruinas.

Por lo que respecta a las características arquitectónicas, la fachada de la Iglesia se asienta sobre una base que sustituye a la de la Iglesia primitiva. En la base, tres grandes arcos delimitan el nártex y, por encima de estas aperturas, tres nichos albergan las estatuas de S. Bernardo, de la Virgen de la Asunción y de S. Bento. Los nichos están coronados por tres vidrieras. Un gran blasón con las armas reales de la Congregación Autónoma adorna el frente.

En el exterior, grandes bloques de granito cuidadosamente pulidos y adornados definen el cuerpo de la Iglesia. En el interior, la nave de la iglesia reposa sobre pilares unidos por arcos en los que se apoyan grandes estatuas, los cuatro Evangelistas y San Luis, Rey de Francia.

El techo es de madera en la nave y de adobe en el crucero. En el transepto podemos ver una bella pila de agua bendita románica, de granito, que perteneció a la iglesia medieval y, algunos azulejos del siglo XVIII.

El Arco triunfal del coro está decorado con un blasón de estilo rocaille policromado.

Tras el Altar Mayor, un retablo monumental en bajorrelieve dorado del siglo XVIII, con las imágenes de S. Bento, a la izquierda, S. Bernardo, a la derecha y en la parte más elevada, la Virgen de la Asunción. Los pilares están decorados con guirnaldas de flores y en la base máscaras y mascarones reflejo de la influencia del arte indo-portugués.

El órgano de la tribuna se encuentra hoy en la iglesia del Buen Jesús en Braga.

A la derecha de la Iglesia y perpendicular a ella, vemos una imponente fachada. Sobre ella, siete puertas/ventanas cada una de ellas con un pequeño balcón. Entre ellas, colocadas en nichos, cinco estatuas de los Reyes de Portugal, y por encima de la puerta de entrada, una Sagrada Familia coronada por la inscripción: “Master Cis/ Tercientum/ Ora Pro Nobis”.