Antiguamente, el Convento da Graça em Tavira era el convento de los Ermitaños de San Agustín, fundado por D. Sebastião aproximadamente en 1569. Está situado en la colina del castillo, en el lugar donde probablemente se hallaba la antigua judería. Destacan el claustro renacentista del siglo XVI-XVII, la fachada principal y la escalinata noble, barrocas ambas. Durante el periodo de las obras, se descubrieron restos arqueológicos de origen islámico, que obligaron a modificar el proyecto para incluirlos en el edificio y que pudieran verse parcialmente desde el bar.